Las tecnologías digitales para la educación hasta finales de 2019 desempeñaban un papel de acompañamiento, expresado en programas a distancia paralelos a la educación presencial, actualización extracurricular, apoyo a la docencia, intensa búsqueda de información con resultados no siempre sólidos o de calidad, y entre otras cosas, conexiones remotas ocasionales. Sin embargo, esas mismas tecnologías en las relaciones sociales se habían posicionado como un factor fundamental de cambio que canalizaba, y aún lo hace, encuentros, expresiones y actividades de organización. Es verdad que para entonces el sector educativo como conjunto estaba depositando sus mayores esperanzas en integrar los recursos de la digitalización a sus dinámicas cotidianas, pero el terreno no era parejo, tampoco lo eran los niveles de enseñanza ni los recursos disponibles. Por esto, algunos de los
más importantes proyectos de educación digital se estancaron o terminaron repitiendo la misma visión pedagógica de antes, aunque usando nuevos canales. Se vislumbraba también una predisposición a sacar provecho económico de esos recursos mediante el ofrecimiento de productos educativos diversos, integrados por carreras totalmente digitales, mixtas o blend; cursos de actualización; aplicaciones para potenciar la adopción de nuevas tecnologías o realizar enlaces virtuales.
978-607-502-961-0
2021-01-01
Biblioteca Digital de Humanidades de la UV
MEX
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Publicado
Público
MAGDALENA LILIANA BUSTOS AGUIRRE
SIRIA PADILLA PARTIDA